viejo refugio del sur
Camino por mi viejo refugio del sur. La ciudad de las innúmeras cotidianeidades se ha vuelto extraña. Los rostros de los seres amados ya no son los mismos rostros. Yo mismo me desdibujo, me descascaro, me descerrajo de toda certeza. Tal vez, en la mañana, un resplandor de inocencias se avalance sobre mí...
No hay comentarios:
Publicar un comentario